25 de mayo de 2009

Ficha 12: El amor al hermano!

Este tema nos introduce en el núcleo mismo del Evangelio y de nuestro carisma. No sólo es revelación e iluminación del sentido de la vida humana, sino transformación y vida.

1. Leer y orar con Lc 10

Este capítulo expresa: el hombre que cree en el Evangelio vive saliendo de sí mismo.

- Si es enviado a anunciar explícitamente la buena noticia del Reino.
- O si su vida consiste en las tareas más ordinarias y anónimas.

El prójimo siempre está ahí.

Es importante advertir el carácter realista que Jesús da al amor: Anda y haz tú lo mismo. Es como si no se fiase de nuestra manía por tener que dar razones para todo y nuestra tendencia a refugiamos en la teoría o en los buenos deseos para sentimos justificados.

2. ¿Por qué decimos que quien está personalizando el Evangelio va haciendo consistir su vida en salir de sí?

- Comienza por distinguir el amor al prójimo como ley y el amor al prójimo como vida. Aquél se impone desde fuera, y aunque sea realizado con responsabilidad, sólo suscita un orden de conducta, no nos hace "buenos" por dentro.
- El Evangelio es real si toma al hombre entero, y en la medida que da un sentido a su vida, le hace experimentar la salvación y desencadena un proceso de liberación, cambia la actitud radical hacia el otro, que comienza a ser persona, a tener rostro, a ser alguien para mí, a ser un tú viviente, que goza y sufre, tiene necesidades y al que necesito...

El Evangelio es real cuando la fe no se alimenta de fantasías ni disocia lo espiritual y lo material, lo divino y el mundo en que vivimos, la oración y la acción, sino que todo va unificándose por dentro, precisamente, en el amor, porque la calidad de la vida consiste en dar calidad a todo lo real. Cada vez vives menos de proyectos ideales, de objetos imaginarios, y te parece más importante lo que tienes entre manos, mejor dicho, las personas concretas con quienes convives o que te salen, inesperadamente, al paso, especialmente, esas que el Evangelio va descubriéndonos como las preferidas de Dios.

Salir de sí es el movimiento íntimo de Dios al enviamos a su Hijo; es el estilo de Jesús, abierto al Padre y entregado a los hombres; la fuerza del Espíritu Santo, que nos libera de nuestro egocentrismo. Lo cual se realiza cuando nos encontramos (como el samaritano) con alguien que está en la cuneta y, sin más, salimos de nosotros mismos y subordinamos nuestros intereses a los del otro.

3. Con el amor al prójimo ocurre como con todas las cosas importantes de la vida: si vamos cambiando por dentro será el primer sentimiento que aflore; pero será lo último que aprendamos a realizar. ¡Hasta que amemos como el Padre con medida generosa, rebosante! (cf. Lc 6, 35-38).

Concretemos nuestra reflexión:
- ¿Quién es tu prójimo en este momento, a la luz de la parábola del samaritano?
- Valora, agradece, alégrate de este cambio de tu corazón, que va aprendiendo a no juzgar, a ver a las personas como algo muy valioso, a ser bueno con los que te cargan, a ser cariñoso con los que te molestan, a compartir tiempo y bienes materiales, culturales y espirituales...

- ¿Puedes discernir cómo está produciéndose en ti esta sabiduría del salir de ti mismo, que ya no sientes como una obligación, sino como sentido de tu vida y fuente de libertad?

4. Ilumina tu oración y discernimiento con las siguientes lecturas:

* Salvífici Doloris (de Juan Pablo II) EL BUEN SAMARITANO
Nº 28-30
http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_letters/documents/hf_jp-ii_apl_11021984_salvifici-doloris_sp.html

Con ojos JANERIANOS:
Es notoria en Ana María Janer, su capacidad para salir de sí misma e ir al encuentro del prójimo necesitado. "Yo recojo a todos los que tienen necesidad y están heridos”. Asume la situación ajena como propia, hasta el punto de identificarse con ella y de descubrir allí la presencia de Jesucristo. De esta forma, vive en plenitud aquello que el mismo Señor nos dice acerca de¡ juicio último sobre el amor.

CEM 2.3.2

15 de marzo de 2009

Ficha 11: Seguir a JESÚS!!!

1. Continuando con el tema anterior, la maduración de la fe se centra en descubrir y aceptar al Mesías tal como Dios lo revela, fijando nuestra mirada en Jesús.
Para ello, puede ayudarte dos momentos de oración con dos textos:

- Mc 8, 31-9,1

Jesús habla claramente de su destino: la Cruz.
En Pedro nos sentimos perfectamente reflejados.
La reacción de Jesús, enfrentándose con Pedro, nace de la hondura de su obediencia al Padre y de su sufrimiento ante la incomprensión de los suyos.
Soledad de Jesús, cada vez más total.
Todo creyente está llamado a perder la vida por ganarla.

- Lc 9, 28-36

Jesús subió a orar. Había fracasado su intento de traer el Reino mediante la liberación del amor. Necesita aclararse.
Una vez más, como siempre, dijo sí al Padre, que le hacía entrever la culminación de su misión en la muerte. Entonces se reveló su gloria, ¡cómo pertenecía Él al Padre!
Un Mesías crucificado parece la gran ruptura con todo lo soñado. Pero Moisés y Elías lo confirman; el AT entero está atravesado por la ley de salvación mediante el sufrimiento.

(Se puede leer, como complemento, Heb 11-12).

Pedro insiste en sus sueños mesiánicos... Nuestro pobre corazón humano cargado de sueño, torpe, hambriento de felicidad, seducido por el brillo superficial de las cosas...
Un día seremos introducidos en la nube y escucharemos la voz del Padre que da testimonio del amor de su Hijo hasta la muerte.

Pidamos al Espíritu Santo oídos para oír la voz del Padre y ojos para ver la gloria del Reino en este camino de rebajamiento.

2. El mejor modo de trabajar este tema no es hacer el análisis de nuestros miedos o de nuestros impulsos. Es probable que aparezcan los sentimientos contrarios: de echarnos para atrás ante semejante panorama o de desear imitar a Jesús, compartir con Él su amor generoso y despojado de todo.
Lo mejor es vivenciar todo aquello, aunque sea pobre y pequeño, que nos ayude a identificarnos con Jesús:

- Qué realidades estamos viviendo ahora mismo, de las que tendemos a
huir, pero que sabemos que nos obligan a salir de nosotros mismos, y por intuición, que nos ayudarán a crecer.
- Recordar alguna herida a la que no terminamos de dar sentido. Pedir el Espíritu Santo para que, mirando la Cruz, comencemos a "comprender".
- ¿Por qué no intentas asimilar las actitudes de Jesús en esa situación concreta que te molesta? ¿Qué haría Jesús en tu lugar?
- Cuando el amor comienza a ser evangélicamente libre, suele comenzar a sentir una serie de preferencias, que por sí mismas chocan con nuestro modo natural, por ejemplo, preferir callar a excusarse, preferir tener en cuenta a los ancianos y enfermos, o a las personas de convivencia difícil, preferir compartir lo que se tiene, preferir dar a recibir...

3. Ésta es la única pregunta de discernimiento que se pide en este momento: ¿Conoces la alegría de dar sin recibir, de amar ocultamente, de sacrificarte por los demás, de preferir la fe oscura a la fe sensiblemente gratificada?

No hace falta pensar en cosas heroicas y extraordinarias, sino de la vida ordinaria, por ejemplo, la satisfacción íntima de perder el tiempo escuchando problemas ajenos. Piensa también en el sentido de tu misión de animador janeriano.

4. Ilumina esta oración y este momento del proceso con las siguientes lecturas:

* Novo Millennio Ineunte (de Juan Pablo II) Nº25-26 Rostro doliente http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_letters/documents/hf_jp-ii_apl_20010106_novo-millennio-ineunte_sp.html



* Documento de Aparecida, capítulo 4 (Nº 140)
"Identificarse con Jesucristo es también compartir su destino: "Donde yo esté estará también el que me sirve" (Jn 12,26). El cristiano corre la misma suerte del Señor, incluso hasta la cruz... Nos alienta el testimonio de tantos misioneros y mártires de ayer y de hoy en nuestros pueblos que han llegado a compartir la cruz de Cristo hasta la entrega de su vida."


CON OJOS JANERIANOS:


Ana María tiene una experiencia peculiar de la caridad divina, contemplada en la persona de Cristo: el amor que, al despojarse de sí mismo, redime y salva al hombre dejando en él la impronta de su mismo Ser. Porque el Hijo del hombre "no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos". CEM 1.3

1 de marzo de 2009

Ficha 10: ¿Dónde está el Reino?

El Reino es lo más grande, "lo que el ojo no vio, lo que el oído no oyó, ni el corazón del hombre puede soñar" (1 Cor 2); pero el Reino está ahí "para quien tiene ojos para ver", pues no viene a lo grande, en poder y gloria, desde fuera. Está entre nosotros (Lc 17, 20-21).

1. Algunas pistas...

- A la luz de la persona y el estilo mesiánico de Jesús, ¿está cambiando tu modo de percibir la presencia y acción de Dios en tu vida, en lo que te rodea, en ti mismo?
- Concreta esto, señala signos del Reino.
- ¿Te ves distinto por dentro, aunque los demás te juzguen con los esquemas de siempre? ¿Otro talante de ser persona?
- ¿Menos ansioso, con menos prisa, con mejor aceptación de ti mismo?
- ¿Integras mejor libertad y fe, autorrealización humana y disponibilidad para con Dios, integración de necesidades personales y solidaridad con el prójimo?


- Lees tu historia de un modo global y unitario, y hasta lo más oscuro comienza a tener sentido.

- ¡Cuánto ha cambiado tu relación con Dios! Antes era algo impersonal o que dependía de tu estado de ánimo. Ahora es Alguien viviente, libre, inmanipulable, pero cercano, íntimo...
- Antes creías que la espiritualidad consistía en un "mundo aparte",
sublime, para especialistas. Ahora vas descubriendo que el Espíritu
actúa, lo recrea todo, desde la vida ordinaria y tus actitudes.


- Valoro más lo cotidiano (familia, trabajo, relaciones...). No que me
satisfaga más. Estoy aprendiendo a vivir a fondo.
¿Tampoco los signos anteriores los sientes como tuyos? Entonces, ¿qué pasa ? ¿Que algo te bloquea, aunque pones esfuerzo y trabajas el proceso de personalización? ¿Que no te implicas? ¿Necesitas hablar con alguien?

2. Por encima de todo, el Reino está donde está Jesús.

Jesús se manifiesta, principalmente, de dos modos:
a.
Haciéndose presente en nuestras vidas como fuente de nuestro ser y actuar.
Lee y ora con Jn 7.
Deja que el texto exprese y despierte en ti el misterio de la persona de Jesús que atraviesa la existencia de todo creyente.

b. En el rostro del hombre, especialmente del que sufre.
Lee y ora con Mt 25, 31-46.

Hay quienes primero descubren a Jesús en persona, y desde él, al prójimo, imagen de Dios vivo. Otros descubren el misterio del hombre, y a través de él, se encuentran con Jesús. Los caminos son múltiples. Lo definitivo es amar.
El Reino está donde se da el amor.

3. Ilumina tu oración con las siguientes lecturas:

*
Christifideles laici (de Juan Pablo II)
Nº41 La caridad, alma y apoyo de la solidaridad http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_exhortations/documents/hf_jp-ii_exh_30121988_christifideles-laici_sp.html

* Novo Millennio Ineunte (de Juan Pablo II)
Nº49 Apostar por la caridad
http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_letters/documents/hf_jp-ii_apl_20010106_novo-millennio-ineunte_sp.html

CON OJOS JANERIANOS!!!
Madre Ana María Janer, servidora de la CARIDAD
En Ana María Janer el amor personal al Verbo encarnado se transforma en fuente inagotable de caridad hacia el prójimo. La caridad es el centro de su proyecto de vida y la nota dominante de toda su actuación. Porque del ejercicio mismo de esta caridad dimana su modo de estar unida al Señor y su peculiar manera de dejarse configurar por Él. Sin esfuerzo aparente y como dinamizada por el amor a su ,Señor, Ana María vive en perfecta unidad y armonía, por obra del Espíritu, el único y doble mandamiento del amor a Dios y al prójimo . El Espíritu abre su corazón y todas sus capacidades humanas a la vida misma de Dios. La nota distintiva del verdadero amor, tanto desde el punto de vista antropológico como teológico, la constituye el fenómeno de la expropiación: el éxodo de quien sale de sí mismo y se vacía para pertenecer a otra persona, hasta el punto de que el bien ajeno se convierte en el bien propio. Este dato antropológico fundamental coincide con la forma revelada del amor en el misterio de la encarnación. Así lo vivió Ana María.

CEM 2.3

10 de febrero de 2009

Ficha 9: ¿Se puede vivir el EVANGELIO en el MUNDO?

1. Los temas de las fichas anteriores se situaban en la persona, en su proceso de transformación. Ésta confronta el Evangelio con el contexto externo, laboral y social.

¿Por qué será que la reacción primaria, cuando se lee el Evangelio, es de distanciamiento de la realidad que nos rodea? Sin embargo, Jesús no fue un hombre aislado de la sociedad, ni pertenecía a un grupo selecto. Todo su lenguaje está marcado por la vida ordinaria de la gente: trabajo, comercio, relaciones familiares...

— ¿Será que vivimos en una sociedad más adversa a la fe que la que Jesús encontró en su época ? No parece, si atendemos a los conflictos que Jesús padeció.
— ¿Será que entrevemos los conflictos, y entonces pensamos que, para vivir el Evangelio, hay que separarse del contexto y crear grupos especializados?
— ¿Será que no sabemos articular la radicalidad del proyecto de vida de Jesús con las condiciones concretas que lo posibilitan sin hacer un mundo aparte?

2. Leyendo el Evangelio, parece que Jesús suscitó dos tipos de discípulos: los que se unían a él en su estilo de vida (predicación itinerante) y los que vivían en sus casas, como cualquier otro judío de su época (por ejemplo, sus amigos de Betania). La Iglesia primitiva también institucionalizó la misión de fundadores de iglesias o de predicadores itinerantes; pero las cartas apostólicas están dirigidas a los miembros comunes de las comunidades cristianas, que viven en Tesalónica o en Corinto.

Lee, por ejemplo, la carta a los Colosenses.

- ¿Tienes la sensación de que es posible vivir la vida cristiana en el mundo?
- Da nombre a las principales dificultades, en qué temas te parece poco menos que imposible aplicar los principios cristianos a la vida. ¿Por qué esos temas precisamente, y no otros?
- ¿No van surgiendo en ti nuevas maneras de ver la realidad desde el Evangelio?

3. Las parábolas de Jesús explican cómo actúa el Reino en la Historia y
usan imágenes dinámicas:

- Que es como levadura en la masa. Así que no se trata de esperar a que
cambien las cosas ni de vivir en el mundo estando aparte.
- Que trigo y cizaña van juntos y hay que respetar que sea así. De modo que no se trata de crear “formas puras", sino de asumir la ambivalencia de nuestra presencia en el mundo.

Lee y ora con Mt 13, 23-24.

4. Pero también dice que el Reino crece misteriosamente, cuando al sembrador le parece que no se mueve.

Lee y ora con Mc 4, 26-29.

Lo cual quiere decir que quizá, en el razonamiento sobre la viabilidad o no del Evangelio, estamos manifestando que no terminamos de creer en su fuerza liberadora para nosotros y para el mundo.
No es momento para perdemos en preguntas, sino para ponerlo en marcha, para llevarlo a la práctica. ¿Cómo?

5. Ilumina tu oración con el siguiente texto:
* Christifideles laici (de Juan Pablo II)

Nº17 Santificarse en el mundo

Nº42 Todos destinatarios y protagonistas de la política


CON OJOS JANERIANOS !!!

"La caridad hecha servicio y el sentido de encarnación en las realidades humanas son la expresión concreta de la experiencia fundante de Ana María: la experiencia de la encarnación del Verbo.
La participación en la misión de la Iglesia la realizamos desde nuestra propia identidad."

CEM 4

27 de enero de 2009

Ficha 8: Nuestras dificultades para el cambio

Esta ficha aborda el nivel existencial y espiritual de la persona, lo que San Pablo llamaría la lucha entre carne y espíritu.

1. Lee y ora con Gal 5

- Hay épocas en que nos adherimos al ideal cristiano de vida, incluso despertándose en nosotros la fuerza de la fe; pero luego experimentamos dificultades inesperadas o sentimos el vértigo de lo desconocido, y volvemos a hacer nuestra "vida de seguridad", acomodada.
- A veces este estancamiento viene influenciado por causas externas,
por ejemplo, amigos cristianos que, con buena voluntad, no han querido complicarse la vida o que no entienden "por dentro" el Evangelio.

- Vivir teologalmente presupone la experiencia fundante de quien antes justificaba su vida con su esfuerzo y su cumplimiento y su compromiso, y ha descubierto con gozo que es Dios el que nos justifica gratuitamente en Cristo Jesús.

-La clave de este texto es espiritual, es decir, nos ayuda a discernir la dinámica interior, el principio que anima nuestra conducta. Cabe ser intachable estando movido "por la carne". Cabe tomar en serio el Evangelio "carnalmente", no desde el espíritu de Jesús, sino de nuestro espíritu, incluso con la mejor buena voluntad.
Se nota a la larga, por los frutos de transformación interior.

2. Por eso, es necesario discernir dos niveles:

a) El nivel en que se contrapone el egoísmo al amor, es decir, si estamos dispuestos a luchar contra nuestras tendencias a ser insolidarios o violentos o ambiciosos o lujuriosos... Discernimiento relativamente fácil para los que estamos haciendo este camino, ya que sería un contrasentido leer y orar con el Evangelio, buscando el éxito machacando a los demás o acumulando riquezas.

b) El nivel sutil en que lo carnal está entremezclado con lo espiritual. Por ejemplo, cuando Jesús me atrae a cumplir sus palabras, como dinámica de entrega incondicional, siento dos movimientos interiores contrarios:
por un lado, deseo de entrega; por otro, miedo, duda, desazón... Este nivel es el más importante en el proceso de personalización, ya que sitúa la percepción del Evangelio en el corazón de la persona: que personalizar el Evangelio no consiste en estar convencido racionalmente de su valor y vigencia o desearlo como un ideal, sino en una dinámica interior que transforma la persona entera. Jesús lo ha dicho: Mis palabras son espíritu y vida (Jn 6, 63).

3. Pide el Espíritu Santo y ora con astas preguntas:

— ¿ Vas notando que el Evangelio te está pasando al corazón, y que aparecen esos sentimientos contrarios?
Escribe en un papel lo que sueles sentir; en una columna lo que te empuja al sí; y en otra, lo que se te resiste por dentro. ¿Aparecen algunos textos o temas en particular? ¿Qué te dicen de ti mismo y de tu vida esos sentimientos contrarios?
— Si te miras sinceramente cara a cara con Dios, ¿cuál es tu pecado radical, tu principal resistencia al Evangelio ?
— Lo que acabas de formular ¿supone deseo de discernimiento del corazón o refleja, más bien, tu propio perfeccionismo ? ¿Puedes dejarlo en manos del Señor, “que sabe todas las cosas”?

4. Ilumina tu oración con las siguientes lecturas:

* Christifideles laici (de Juan Pablo II) Nº 7
Jesucristo, la esperanza de la humanidad
http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_exhortations/documents/hf_jp-ii_exh_30121988_christifideles-laici_sp.html

CON OJOS JANERIANOS

En Ana María el amor se expresa como abandono confiado en manos de la Providencia y de la voluntad divina. "Dejen hacer a Dios que sabe todas las cosas". Este paso fluido y natural de las realidades terrenas al misterio infinito de¡ Padre, en cuyas manos halla el consuelo de una seguridad providente, imprime a su caridad sentido de trascendencia. Por eso, en la realidad objetiva y palpable de las necesidades ajenas, hace patente la cercanía del reino de Dios .
CEM 2.3.5

3 de enero de 2009

Ficha 7: ¿Por qué algunos son elegidos?

1.Esta vez comienza por el texto: Le 8, 1-21.
Anota las frases que te chocan, por ejemplo: 8, 9-10.18.
Normalmente, suelen chocar porque nos da la impresión de que Dios es arbitrario, que elige a quien quiere, y lo que todavía es peor, parece que a algunos los condena de antemano a que "no vean ni entiendan" el Reino.

Elección es una de esas palabras-clave que atraviesa toda la Biblia y, sin embargo, más dificultades de aceptación encuentra. ¿Por qué?

2. Algunas pistas...

- ¿Por qué necesitamos que Dios sea neutral? Si lo pensamos como juez en un tribunal, no podemos aceptar que tenga preferencias. Pero ¿es que la relación con Dios se basa en una relación neutral? ¿No es a la inversa, que Dios es el amor rechazado, respecto al cual no tenemos ningún derecho?
- Recuerda en tu vida experiencias de amor, que suponen una elección y, sin embargo, no te parecen injusticia: amistad, amor de pareja, hijos...
- Se supone que Dios es Padre y ama a todos por igual; pero que elija a Israel, "el más pequeño de los pueblos" (cf. Dt 7, 7-8), que elija a María en su humillación (cf. Lc 2, 48), que elija a Pedro y Andrés, sólo significa que Dios no es un Dios que se ha quedado en las nubes, viendo cómo nos comportamos, sino que se ha introducido en la historia humana, ha asumido nuestra finitud, ha elegido un camino concreto de salvación. Por lo cual
la elección no es exclusiva, sino inclusiva: ha elegido a unos para que se enteren todos.
- ¿Te parece injusticia que Dios elija precisamente a los más pobres?

3. Ahora vuelve a leer el texto. Quizá te resuene de modo nuevo, con una visión más integral de lo que pasa entre Dios y el hombre cuando éste escucha la Buena Noticia.
En efecto, el discurso de las parábolas expresa con imágenes lo que está ocurriendo ahora mismo en ti, según vas acercándote al Evangelio.
La diferencia de fruto que tiene la Palabra, evidentemente, depende del grado de acogida de la persona, pues uno puede estar cerrado como tierra del camino, o ser pedregal o tierra con zarzas, y otro es "tierra buena que da fruto, ciento por uno". Pero si le preguntas a éste cuál es la razón de que dé más fruto, siempre te dirá que es obra de Dios, que Él le ha dado oídos para oír. Y no lo dice por humildad, sino por experiencia real.


En las cosas medibles, efectivamente, la ley del crecimiento es por esfuerzo y acumulación. Pero en las cosas del espíritu, la lógica es inversa el desapropiarse de lo que es don hace crecer el don, y el intento de controlarlo, lo hace desaparecer. Piensa, por ejemplo, en cómo crece el amor que libera y nos hace personas. Pues ¿cómo va a ser la dinámica del Reino? "Al que tiene, se le dará más".
El que tiene experiencia de elección no puede gloriarse más que en sus debilidades (cf. 2 Cor 12, 8-10). Sabe que el don de ver y entender no le pertenece, y por eso, no oculta la luz, sino que la coloca en el candelabro para que sea vista. Toda elección es una misión.

4. En temas como éstos, las explicaciones ayudan a espantar fantasmas que entorpecen el proceso; pero la experiencia que "entiende por dentro" es luz del corazón. Algunas pistas de oración:

- Alégrate de que Dios sea libertad de amor que elige. ¿No te parece maravilloso que haya elegido a María, a Pedro, a Francisco de Asís, a Ana María Janer... a esa persona que tú conoces?
-Si no te alegras, ¿no será que tienes envidia de que Dios sea bueno
y quieres poseerlo como si fuese propiedad tuya? Lee Mt 20, 1-16.
- Según vas viviendo el proceso de personalización y vas conociendo al Dios de la Biblia, de Israel y de Jesús, ¿no vas notando cómo cambia tu imagen de Dios, que antes era una especie de idea o un personaje justiciero y neutral, pero no comprometido en una historia de amor salvador, y que ahora, sin embargo, lo ves cercano, compartiendo nuestra condición humana, fuerte y vulnerable, a un tiempo?
- ¿No notas que Él está creando una relación significativa contigo, que se ha fijado en ti? ¿Por qué te extraña, si él prefiere a los pequeños?

5. Ilumina tu oración con las siguientes lecturas:

*Documento de Aparecida Capítulo 4
"En la convivencia cotidiana con Jesús y en la confrontación con los seguidores de otros maestros, los discípulos pronto descubren dos cosas del todo originales en la relación con Jesús. Por una parte, no fueron ellos los que escogieron a su maestro. Fue Cristo quien los eligió. De otra parte,... Jesús los eligió para `que estuvieran con él y enviarlos a predicar´(Mc 3,14)...
La admiración por la persona de Jesús, su llamada y su mirada de amor buscan suscitar una respuesta consciente y libre desde lo más íntimo del corazón del discípulo, una adhesión de toda su persona al saber que Cristo lo llama por su nombre..." (Cfr Documento de Aparecida Nº 131-136)

Con Ojos JANERIANOS!!!
"Ana María Janer experimenta la necesidad de poner de manifiesto la totalidad de este amor a Jesucristo, como fundamento y sentido único de toda su vida.
Este amor, manifestado en la consagración, es el ámbito en el que ella va creciendo a lo largo de los años y lo vive como el don más peculiar del Espíritu y signo de la predilección del Padre, que colma de gozo y libertad su vida entera."


CEM 2.2

16 de diciembre de 2008

Ficha 6: ¿Por qué los milagros?

En otra época, la figura de Jesús haciendo milagros entusiasmaba.
Hoy resulta problemática, ya que la ciencia nos ha acostumbrado a conocer las causas naturales de todos los fenómenos, aunque a veces parezcan extraños.
Por eso, nuestra reflexión sobre los milagros de Jesús no va a partir del problema racional de si lo que hacía quebrantaba o no las leyes naturales, sino de la experiencia creyente del milagro.

1. Recuerda algún acontecimiento en tu vida en que has experimentado la salvación de Dios.
* Vivías una "situación sin salida", en que experimentabas tu finitud e
impotencia.
* Pediste ayuda a Dios.
* Y de manera imprevista, incontrolable, encontraste salida a la situación. Tenías la sensación de haber sido salvado.
* Diste gracias a Dios por ello, y reforzó tu fe en Dios.

Tú sabes bien que lo importante no es probar que fue un milagro. Aceptas que la causa (por ejemplo, curación de una enfermedad ante la que lo médicos se sentían inseguros) fue natural. Pero tu experiencia trascendió la explicación causal, pues aquella situación te hizo encontrarte con el Dios que salva.

La fe no anula la explicación natural de los fenómenos, sino que le da un sentido trascendente, la pone en relación con Dios y nos hace vivir la situación concreta con una densidad existencial nueva. La curación es cuestión bioquímica, sin duda; pero es, sobre todo, cuestión existencial, pues en la enfermedad experimenta el hombre que es criatura y que está esencialmente amenazado por la muerte.

2. Lee ahora Lc 7, en que el evangelista describe diversas situaciones de personas humanas que experimentan la salvación que llega con Jesús. Unas son de tipo físico (curación, resurrección) y otras, de tipo espiritual (la pecadora).
En medio de esta descripción, se introducen las palabras en que Jesús da razón de sus actuaciones.

No está probando su poder divino, sino que es el enviado de Dios que cumple lo anunciado por los profetas: la era de una humanidad liberada de todas las formas de opresión, física, social y espiritual. Aquí está la respuesta al por qué de los milagros de Jesús: son signos del Reino que está actuando, signos de la salvación anunciada en favor de todos los que sufren.
Pero el mismo Jesús advierte que estos signos escandalizan. ¿Por qué, si el milagro parece la prueba evidente, científica, diríamos hoy, de su misión? Porque el milagro no es una prueba, sino un signo que puede ser interpretado de diversos modos. Para el que cree en Jesús Mesías es la señal del Reino. Para el que no cree en la misión de Jesús puede estar hecho con el poder de Beelzebú, es decir, significar lo contrario, el anti-Reino.

En este contexto se entienden las palabras en que Jesús aparece a los ojos de la gente sin el brillo de la figura ascética del Bautista, como una persona normal, a quien se le tacha incluso de "comilón y borracho". Y es que lo milagros expresan la llegada del Reino como cercanía misericordiosa de Dios que asume la condición humana (cf. Mt 8, 16-17). Curar, comer con los publicanos, aceptar las caricias de agradecimiento de una prostituta, significan lo mismo: que ha llegado el Reino de la misericordia. Pero sólo el que tiene espíritu de misericordia es capaz de ver el signo en lo que realmente significa. El fariseo malinterpreta y se escandaliza.

3. Para la oración personal

* ¿Te sientes entre los que necesitan el milagro de la salvación, o no ¿En qué lo experimentas?
* Busca en los evangelios alguna figura con la que te sientas especialmente identificado, y ora con sus palabras o con sus gestos: la hemorroísa que se acerca en silencio a tocarle el vestido; el ciego que pide "Señor, que vea", etc.
* Haz el acto de fe en la misión de Jesús al estilo del centurión: fe sencilla, humilde, entregada.
Agradece al Señor saber que puedes contar con Él siempre, en cualquier situación; que ocurra lo que ocurra, Él es tu salvador.

4. Ilumina tu oración con las siguientes lecturas:

* Novo Millennio Ineunte (de Juan Pablo II) Nº 21-23 http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_letters/documents/hf_jp-ii_apl_20010106_novo-millennio-ineunte_sp.html

Con Ojos JANERIANOS!!!


Una peculiaridad de nuestra misión es la manera como ejerció la caridad Ana María Janer. Transido de la "discreta caridad", de la prudencia juiciosa de¡ amor, nuestro modo de proceder pretende reflejar las entrañas de misericordia de Dios encarnado en este mundo. Este es el humanismo del amor que a todo trance trata de rescatar a cualquier ser humano de las situaciones de infortunio y desvalimiento en que pueda hallarse, respetando su dignidad. Por medio de este humanismo, que el Espíritu infundió en Ana María de modo significativo, ella se dedicó de manera incansable a rehacer la persona humana por el amor, partiendo de su situación más elemental.

CEM 4.3